Cómo saber si tu PC mueve un juego antes de comprarlo
Qué significan de verdad los requisitos mínimos y recomendados, qué pieza mirar primero y cómo salir de dudas en cinco minutos sin instalar nada raro.
Contenido de esta guía
Los requisitos que publican los estudios son reales, pero no dicen lo que la gente cree que dicen. Entender la diferencia te ahorra comprar un juego que va a ir a trompicones.
Qué significa cada lista de requisitos
Requisitos mínimos. El juego arranca y es jugable. Traducido: 30 FPS, a 1080p y con los gráficos en bajo. No significa que se vea bien, significa que funciona.
Publicidad Ofertas y promociones de nuestro patrocinador Ver ofertas →Requisitos recomendados. El objetivo suele ser 60 FPS a 1080p con calidad media o alta. Es el escenario para el que el estudio ha optimizado.
Requisitos para 1440p o 4K. Cuando aparecen, dan por hecho que quieres calidad alta. Si tu monitor es de 1080p, ignóralos.
Si tu equipo está justo en los mínimos, cuenta con jugar en bajo. Si está entre mínimos y recomendados, normalmente te quedas en calidad media con 45-60 FPS.
Mira las piezas en este orden
No todas pesan igual. Este es el orden en el que conviene comparar:
- Tarjeta gráfica. Es la que manda en el 80 % de los casos. Si aquí no llegas, no hay ajuste que te salve.
- Memoria RAM. Por debajo de lo que pide el juego, verás tirones al cargar zonas nuevas aunque los FPS parezcan buenos.
- Procesador. Importa sobre todo en juegos de mundo abierto, estrategia y multijugador con mucha gente en pantalla.
- Espacio en disco. Parece lo tonto, pero un juego moderno puede pedir más de 100 GB, y si además lo instalas en un disco mecánico las cargas se eternizan.
Cómo ver qué llevas dentro
En Windows, pulsa la tecla Windows y escribe Información del sistema. Ahí tienes procesador y RAM. Para la gráfica, pulsa Windows + R, escribe dxdiag y entra en la pestaña Pantalla.
Apunta tres datos: modelo exacto de la gráfica, modelo del procesador y GB de RAM. Con eso ya puedes comparar.
Publicidad Ofertas y promociones de nuestro patrocinador Ver ofertas →Comparar sin volverte loco
Los nombres de las gráficas engañan: un modelo más nuevo con número bajo puede rendir más que uno viejo con número alto. La forma rápida de salir de dudas es buscar el nombre de tu gráfica junto al de la que pide el juego en cualquier tabla comparativa de rendimiento, y ver la diferencia en porcentaje.
| Tu situación | Qué esperar |
|---|---|
| Por debajo de los mínimos | No lo compres, ni con todo en bajo |
| Justo en los mínimos | 30 FPS en calidad baja, y con tirones |
| Entre mínimos y recomendados | 45-60 FPS en calidad media |
| En los recomendados | 60 FPS estables en calidad alta |
| Por encima | Puedes subir resolución o calidad |
Trucos que cambian el resultado
El escalado lo cambia todo. Si el juego tiene DLSS, FSR o XeSS, puedes cumplir un escalón por debajo de lo que pide y aun así jugar bien. Mira siempre si el juego los soporta antes de descartarlo.
La VRAM es el techo silencioso. Si tu gráfica tiene 4 GB y el juego pide 8 GB para texturas altas, no es que vaya lento: es que tendrás parones al cargar texturas. Baja la calidad de texturas y el problema desaparece.
Los portátiles rinden menos que su nombre sugiere. Una gráfica de portátil da menos que la de sobremesa con el mismo nombre, porque tiene menos consumo disponible. Cuenta con un escalón menos.
La forma más segura de salir de dudas
Si el juego está en una tienda con política de reembolso por tiempo jugado, cómpralo, pruébalo los primeros minutos y devuélvelo si no rinde. Es la única prueba que no miente: tu equipo, tu juego, tu resolución.
Y si existe una demo o una versión de prueba, esa es siempre la primera opción.
Resumen: mira la gráfica primero, la RAM después, y si estás en el filo, comprueba si hay escalado. Con eso aciertas casi siempre.